Bajo desempleo, pero alta informalidad en San Luis Potosí

A mediados de este 2026, el panorama laboral en San Luis Potosí muestra un escenario de marcados contrastes. De acuerdo con los resultados del segundo trimestre de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) presentados por el INEGI, la entidad goza de niveles de desocupación notablemente bajos; sin embargo, el verdadero reto económico radica en la calidad de los puestos de trabajo, donde la mayor parte de la fuerza laboral estatal sobrevive en la informalidad y enfrentando pobreza laboral.
Los datos revelan que el estado cuenta con un robusto ejército laboral de más de 1.3 millones de personas ocupadas. La tasa de desempleo general se mantiene en un nivel muy bajo del 3.2 por ciento (lo que equivale a unas 43 mil personas buscando activamente una vacante). No obstante, los indicadores evidencian que tener un trabajo no es sinónimo de bienestar económico.
El 54.9 por ciento de los trabajadores en el estado laboran bajo esquemas informales; es decir, sin contratos, sin acceso a seguridad social y al margen de las prestaciones que marca la ley. Un preocupante 34.2 por ciento de la fuerza laboral potosina se encuentra en condiciones críticas de ocupación. Esto se traduce en ciudadanos que laboran jornadas extenuantes por sueldos muy bajos, o bien, que trabajan pocas horas porque no logran insertarse en un empleo de tiempo completo.
Al focalizar el análisis en la ciudad de San Luis Potosí y sus municipios conurbados, el escenario mejora significativamente. La metrópoli destaca a nivel nacional por su alta participación económica, sumando a más de 615 mil personas con una ocupación.
Aunque la tasa de desempleo urbana es muy similar a la estatal (3.4 por ciento, con cerca de 21 mil personas en busca de oportunidades), la formalidad de las plazas marca una abismal diferencia respecto al resto de los municipios casi 8 de cada 10 trabajadores (77.7 por ciento) cuentan con un empleo asalariado tradicional. La informalidad se reduce de manera drástica, abarcando solo al 35.4 por ciento de la población ocupada de la metrópoli. La tasa de trabajadores enfrentando condiciones críticas de ingreso y horas desciende al 29.8 por ciento.
A nivel nacional, la ENOE reportó un total de 60 millones de personas ocupadas (599 mil más que en el mismo periodo de 2025), impulsadas por el crecimiento en sectores como los servicios diversos, la construcción, la industria manufacturera y los restaurantes.
Para San Luis Potosí, la conclusión estadística es clara: la inercia económica mantiene las puertas abiertas para trabajar, pero el desafío inaplazable para las autoridades y la iniciativa privada será lograr que el grueso de los potosinos pueda dar el salto definitivo de la informalidad hacia empleos seguros y con salarios justos.












