SLP acumula más de 9 mil expedientes forenses sin resolver

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reveló la crítica realidad que enfrenta el sistema forense en San Luis Potosí. De acuerdo con los datos del reciente Censo Nacional de Procuración de Justicia Federal, el volumen de trabajo diario ha superado las capacidades operativas de la entidad, reflejando un panorama marcado por miles de casos rezagados y una infraestructura que opera con recursos sumamente ajustados.
Las cifras oficiales exponen un ritmo de trabajo abrumador en los servicios periciales del estado. Tan solo durante el último año de registro, se admitieron 71 mil 678 solicitudes para llevar a cabo diversos análisis y peritajes forenses. Aunque el personal logró resolver y entregar los dictámenes de 62 mil 646 expedientes, la constante afluencia de hechos delictivos e incidentes provocó que el ciclo cerrara con un preocupante rezago de 9 mil 032 estudios en la lista de pendientes.
El reflejo más duro de esta estadística se encuentra en el resguardo de las víctimas. En el mismo periodo, el estado reportó el ingreso de mil 885 cuerpos a sus instalaciones forenses. La demografía de estos decesos indica que la inmensa mayoría fueron hombres, sumando mil 560 casos, frente a 306 ingresos de mujeres y 19 cuerpos en los que, por sus condiciones, no fue posible determinar el sexo. Al finalizar el conteo, 27 cuerpos completos y 13 piezas de restos humanos permanecían almacenados en las instalaciones sin poder ser identificados.
Para hacer frente a esta monumental carga de investigaciones, el sistema estatal operó con un presupuesto anual de 86 millones de pesos. Esta inversión sostiene la operación de cinco anfiteatros (morgues) y cinco laboratorios fijos en toda la entidad. Sin embargo, un dato que resalta en los registros del INEGI es que, de esos cinco laboratorios, únicamente uno cuenta con una certificación oficial de calidad.
Finalmente, el censo exhibió las severas limitantes de espacio físico para el resguardo digno de las personas fallecidas. Los números documentados advierten que la capacidad máxima instalada en San Luis Potosí es de apenas 86 espacios en cámaras de refrigeración, sumados a 50 lugares adicionales destinados exclusivamente para la conservación de restos óseos o en estado de descomposición.








