San Luis Potosí se corona como líder nacional en producción de carne de res

El campo potosino atraviesa un momento histórico que lo consolida como un auténtico motor alimentario para el país. De acuerdo con el más reciente informe de labores 2026 de la Secretaría de Agricultura federal, San Luis Potosí ha dejado atrás los días de abandono para posicionarse como el campeón indiscutible a nivel nacional en el procesamiento de carne de res, registrando el mayor volumen de matanza de ganado bovino en Establecimientos Tipo Inspección Federal (TIF). Este logro garantiza que el producto procesado en la entidad cumpla con los más estrictos controles de higiene y sanidad, ofreciendo cortes limpios, seguros y de la más alta calidad, listos para competir en los mercados más exigentes.
A la par de este éxito ganadero, la agricultura estatal vive una profunda transformación impulsada por la inclusión y la justicia social. Durante el último ciclo, se distribuyeron de manera gratuita más de 15 mil toneladas de fertilizantes, logrando nutrir y optimizar la siembra en más de 51 mil hectáreas. El rostro de este renacimiento agrario es cada vez más diverso: de los casi 30 mil agricultores beneficiados, destacan más de 7 mil 700 mujeres trabajadoras de la tierra y más de 6 mil 200 productores pertenecientes a pueblos originarios y comunidades afromexicanas, asegurando que el desarrollo eche raíces en todos los rincones del estado.
Para blindar la economía de estas familias y garantizar un comercio justo, la entidad ha puesto en marcha centros de acopio estratégicos que compran miles de toneladas de maíz blanco y frijol directamente a los campesinos, eliminando por completo las mermas generadas por los intermediarios. Sumado a esto, se blindó la calidad de las cosechas con la entrega de semillas certificadas de frijol en sus variedades Pinto Saltillo y Negro Bruján, mientras que el programa “Maíz para todos” ha cobrado vital importancia al asegurar el abasto de insumos a precios preferenciales para los productores de tortilla en las zonas indígenas más vulnerables.
Finalmente, ante el desafío constante que representa el cambio climático y las severas sequías, el campo potosino ha optado por la innovación y la capacitación. Mediante la implementación de “Escuelas de Campo” y las “Mesas Técnicas Agroclimáticas”, los productores reciben asesoría directa de expertos para planear sus ciclos, optimizar el cuidado del agua, prevenir plagas y erradicar las quemas descontroladas que derivan en incendios forestales.












