PAN y PRI irían solos a nivel nacional pero podrían unirse en SLP

A un año de que se lleven a cabo las elecciones de 2027, donde se renovarán 17 gubernaturas, los partidos de oposición han comenzado a definir sus estrategias para hacer frente a Morena. A nivel nacional, el panorama de una alianza formal luce complejo debido a las posturas divergentes de sus dirigencias. Por un lado, Jorge Romero, líder nacional del Partido Acción Nacional (PAN), ha impulsado la ruta de competir en solitario y abrir sus candidaturas a perfiles ciudadanos. Por el otro, Alejandro “Alito” Moreno, dirigente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), insiste fuertemente en la necesidad de construir un frente político y ciudadano conjunto.
Frente a esta aparente separación en las cúpulas, surge la figura de la candidatura común como una alternativa viable. Esta herramienta legal permite que distintas fuerzas políticas postulen al mismo candidato sin la necesidad de formalizar una coalición nacional o local entre sus dirigencias. Esta vía estratégica abre la posibilidad de que el PAN y el PRI unan fuerzas en estados clave mediante perfiles competitivos y de amplia aceptación, tal como ejemplificó el dirigente priista con el caso de Adrián de la Garza en Nuevo León, un político de extracción tricolor que se registró al proceso interno del albiazul.
La opinión ciudadana refleja posturas divididas respecto a las alianzas. Datos de México Elige revelan que el 39.7% de los simpatizantes panistas ven con buenos ojos un acuerdo con el PRI o Movimiento Ciudadano, destacando un 20.6% que apoya específicamente la unión con el tricolor. Sin embargo, en la población general, la preferencia por ver al PAN compitiendo en solitario asciende al 39.6%.
A pesar de estas divisiones en la percepción, los números en el terreno electoral muestran una realidad donde la unión hace la fuerza. De acuerdo con casas encuestadoras como Demoscopia Digital y Rubrum, una candidatura común entre el PAN y el PRI podría resultar altamente competitiva frente a Morena en entidades estratégicas como Nuevo León, Sinaloa, Chihuahua, Sonora y San Luis Potosí. Al sumar la intención de voto de ambos institutos políticos, la oposición lograría emparejar los cartones y presentar una contienda mucho más disputada frente al partido oficialista.
En el ámbito local, los liderazgos potosinos ya preparan el terreno rumbo al 2027 con visiones que podrían converger en un frente común. Sara Rocha Medina, presidenta estatal del PRI en San Luis Potosí, ha destacado que su partido atraviesa una etapa de sólido crecimiento respaldada por diversas mediciones estatales y nacionales. La dirigente sostiene que el tricolor llegará al proceso electoral con una postura propia, fuerte y dispuesta a defender sus posiciones, concentrándose actualmente en ampliar su presencia territorial y fortalecer su estructura base.
Por su parte, desde la trinchera del PAN, la senadora Verónica Rodríguez Hernández busca encabezar a su partido en la capital potosina con un proyecto diseñado para aglutinar a los distintos liderazgos de oposición a la Cuarta Transformación. La legisladora y aspirante a la coordinación municipal subraya que existe una enorme oportunidad para organizarse y competir de manera conjunta, sumando a todos los liderazgos posibles para generar un cambio profundo tanto en el municipio como en el estado.
“Nosotros hemos apelado a la alianza con la ciudadanía, pero también coincido con quienes dicen que tendríamos que aglutinarnos, conjuntarnos, organizarnos todos los que somos oposición.”
Aunque Rodríguez Hernández se muestra a favor de esta unidad opositora, reconoció que cualquier eventual alianza en el estado dependerá en última instancia de las determinaciones que tome la dirigencia nacional del PAN. Mientras tanto, su objetivo central es seleccionar a los perfiles más competitivos, dar continuidad a las acciones municipales que han funcionado y garantizar mejores servicios para la población potosina.











