Inauguran escultura de San Francisco de Asís de 15 metros en Real de Catorce

Una escultura de 15 metros de altura dedicada a San Francisco de Asís fue inaugurada este viernes 18 de septiembre en el Cerro del Orégano, en Real de Catorce, como parte de las actividades relacionadas con la celebración del santo patrono del municipio.
La obra, elaborada en cantera por artesanos de la región e impulsada por el Ayuntamiento encabezado por Javier Sandoval, busca convertirse en un nuevo punto de visita para habitantes, turistas y peregrinos que acuden al Pueblo Mágico.
El monumento también ha generado cuestionamientos por su ubicación y dimensiones. Integrantes del pueblo wixárika y defensores del patrimonio ambiental y cultural han expresado su preocupación por los posibles efectos de la construcción sobre el paisaje de la zona y por su cercanía visual con sitios considerados relevantes dentro de la cosmovisión wixárika.
Ante estos señalamientos, activistas han planteado solicitar la intervención del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y de organismos internacionales para analizar las implicaciones culturales, paisajísticas y patrimoniales de la obra.
Las críticas se producen en un territorio que tiene relevancia para el pueblo wixárika, particularmente por el vínculo ceremonial y espiritual con sitios sagrados del Altiplano potosino. La discusión se centra en la compatibilidad entre nuevos proyectos turísticos y religiosos y la preservación del patrimonio cultural y natural de la región.
Mientras continúa el debate, el nuevo mirador comenzó a recibir visitantes este viernes al mediodía, coincidiendo con el periodo de mayor actividad turística y religiosa en Real de Catorce.
La agenda de celebraciones continuará este domingo 20 de septiembre con la tradicional “bajada” de la imagen de San Francisco de Asís, previo a la festividad patronal del 4 de octubre. Para estas actividades se contempla un operativo de seguridad ante la llegada de peregrinos de distintas partes del país.
La inauguración de la escultura incorpora así un nuevo atractivo al circuito turístico y religioso del municipio, pero también abre una discusión sobre el impacto de este tipo de infraestructura en un territorio donde convergen intereses turísticos, religiosos, ambientales y culturales.










