“NO SON PROMESAS, ES UNA REALIDAD”: FAMILIAS SOLEDENSES CELEBRAN ACCIONES PARA EL ABASTECIMIENTO DE AGUA

– Habitantes de la Cabecera municipal celebran el equipamiento del pozo Buenaventura y agradecen al Alcalde Juan Manuel Navarro Muñiz, por impulsar una obra que representa una solución de fondo para cientos de familias.
Después de años de abrir las llaves de sus casas y no tener agua, y destinar parte de sus ingresos a comprar pipas, familias de la Cabecera Municipal ven, con el equipamiento del pozo Buenaventura una esperanza de que el abasto deje de ser un problema cotidiano y se convierta, una solución de fondo; la obra, impulsada por el Ayuntamiento de Soledad de Graciano Sánchez por encomienda del Alcalde Juan Manuel Navarro Muñiz, representa para las y los vecinos la posibilidad de recuperar un servicio básico que durante años esperaron.
Maricela Chávez, quien tiene alrededor de 15 años viviendo en la zona, relató que el agua comenzó a llegar con menor frecuencia hasta prácticamente desaparecer de las llaves. “A veces es una vez por semana, a veces ni una vez, ojalá que con esta obra ya nos pueda llegar, aunque sea por la mañana, pero que sea todos los días”, expresó, al destacar que para las familias con niñas y niños contar con agua resulta indispensable para lavar, bañarse y cubrir las necesidades básicas.
Blancanelli Moreno compartió que actualmente recibe agua únicamente durante la madrugada del sábado, por lo que debe llenar tambos, cubetas y cualquier recipiente disponible para contar con líquido durante el resto de la semana; recordó que en distintas ocasiones acudieron ante el organismo INTERAPAS para solicitar una solución, sin obtener la atención que esperaban. “Le damos las gracias al Alcalde, porque él sí nos volteó a ver, él sí nos escuchó, las cosas no son solo promesas, aquí estamos viendo que es realidad lo que se está haciendo”, afirmó.
Para Atanasia Castillo, el problema también significó un gasto adicional durante cerca de un año, pues además del pago del servicio debía comprar agua cuando las pipas que recibían como apoyo municipal resultaban insuficientes. “Estamos viendo aquí palabra y acción, se nota que se acordó de esta parte de Soledad, porque sí nos hacía mucha falta el servicio”, señaló, agradecida por una obra que, dijo, beneficia a varias familias de la zona.
Con el equipamiento concluido, el pozo Buenaventura avanza hacia su puesta en operación y representa una nueva expectativa para quienes durante años adaptaron su vida a la falta de agua; este es el cambio que transforma y que también se refleja en estas historias: familias que esperan dejar atrás cubetas, tambos y gastos extraordinarios para contar con un servicio digno, como parte de una administración que escucha, atiende y mantiene la cercanía con la población.












