Estado - Nacional - 16/04/2026

“No hay triunfos para siempre”: Monreal advierte al PVEM tras amago de ir solos en SLP

La grieta en la coalición oficialista se profundiza. Luego de que la dirigencia nacional del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) confirmara su intención de competir en solitario por la gubernatura de San Luis Potosí en 2027, el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, lanzó una severa advertencia: el Verde no debe confiarse, pues “Morena es muy fuerte en todo el territorio nacional”.

Desde San Lázaro, el líder parlamentario calificó como una “mala noticia” la posible ruptura del bloque conformado por Morena, PVEM y PT. Monreal señaló que, aunque reconoce la fuerza que el partido del tucán tiene en tierras potosinas —siendo su principal bastión tras el triunfo de Ricardo Gallardo—, ninguna victoria es eterna. “No hay triunfos para siempre y no hay derrotas permanentes”, sentenció el zacatecano, subrayando que la decisión de ir solos fractura el movimiento de la Cuarta Transformación.

El trasfondo de esta disputa radica en los lineamientos impulsados por la presidenta Claudia Sheinbaum y la dirigente de Morena, Luisa María Alcalde, quienes han sido enfáticas en el “no al nepotismo”. Esta postura choca directamente con las aspiraciones de la senadora Ruth González Silva, esposa del actual gobernador, a quien el PVEM perfila como su carta fuerte para la sucesión.

Para el presidente de la Jucopo, el hecho de que el PVEM se sienta “suficientemente apto y fuerte” para ganar sin aliados en San Luis Potosí es un análisis que el partido aliado ya valoró, pero que conlleva riesgos ante el crecimiento de la marca Morena en todo el país. La advertencia de Monreal deja claro que el partido guinda no aceptará imposiciones que vulneren los principios de la “4T”, incluso si eso significa competir contra sus actuales socios en la entidad potosina.

Con este cruce de declaraciones, queda claro que la negociación para 2027 ha dejado de ser un tema de acuerdos en lo oscurito para convertirse en una batalla abierta por la identidad y las reglas del juego electoral.