¡Paso perfecto e histórico! SLP se rinde ante el Tri y desata el carnaval tras vencer a Chequia

San Luis Potosí volvió a latir con fuerza al ritmo de la Selección Mexicana en una auténtica noche mágica. El contundente triunfo de 3-0 sobre Chequia no solo consolidó al Tri como superlíder invicto del Grupo A, sino que marcó un hito histórico: por primera vez en una Copa del Mundo, México cierra la fase de grupos con paso perfecto, sumando 9 puntos de 9 posibles. La hazaña desató la locura en una capital potosina que ya se prepara para los dieciseisavos de final el próximo martes, con rival aún por definir.
Plaza del Carmen: El corazón del éxito mundialista
Desde la tarde de este miércoles, miles de potosinos inundaron las calles con playeras, banderas y el orgullo a tope. Uno de los epicentros de la jornada fue la Plaza del Carmen, donde más de 10 mil personas se congregaron ante la pantalla gigante como parte del programa San Luis Capital, Corazón del Fútbol, impulsado por el Alcalde Enrique Galindo Ceballos.
Entre el olor de la “Feria de la Torta”, porras y un ambiente estrictamente seguro y familiar, los asistentes hicieron vibrar el Centro Histórico con cada atajada y cada aproximación nacional. Al respecto, el Presidente Municipal destacó la consolidación de la plaza como el gran escenario de convivencia e identidad para las familias potosinas durante esta justa mundialista.
Churros, pizzas y una patita “política” en el Alfonso Lastras
Mientras tanto, en el Estadio Alfonso Lastras, más de 10 mil aficionados desafiaron el caprichoso clima potosino para abarrotar las gradas y seguir el encuentro en la espectacular pantalla de la tribuna sur. En las inmediaciones, las camisetas “clon de alta gama” se vendían hasta en 700 pesos, y entre las curiosidades de la tarde destacó “Paty”, una patita que emulaba al famoso pato “Merlyn” (quien andaba en el Estadio Azteca), pero vestida con una playera del Partido Verde sobre la grama del coloso de Valle Dorado.
La grada fue una fiesta de sentidos. Los aromas inconfundibles de las tortas de El Rey, los churros rellenos y las pizzas calientitas se mezclaban con cervezas y refrescos bien fríos para aminorar la tensión. Durante las pausas de hidratación, la afición aprovechó para armar la ola y bailar al ritmo de las coreografías de las animadoras en el terreno de juego.
El clímax llegó en la segunda mitad. Al minuto 54, Mateo Chávez desbordó por la banda, perfiló la zurda y cruzó al guardameta checo para abrir el marcador. El estadio estalló: desconocidos se abrazaron entre lágrimas y besaron el escudo nacional. Apenas seis minutos después, al 60′, la joya juvenil Gilberto Mora filtró un pase magistral que Julián Quiñones mandó guardar para el 2-0, convirtiendo el Lastras en un auténtico manicomio.
La electrizante tarde cerró con tintes nostálgicos tras la despedida de la leyenda Guillermo Ochoa y la pincelada final del “Maguito” Álvaro Fidalgo al 93′ para el 3-0. Desde los palcos, el Gobernador Ricardo Gallardo Cardona, acompañado de su esposa Ruth González y su hija, se unió a un festejo donde no importaron edades ni ideologías.
El desahogo en Carranza y el ingenio potosino en Morales
Tras el silbatazo final, la marea verde tomó las principales arterias de la ciudad con rumbo a la Avenida Venustiano Carranza. A diferencia del partido anterior, las celebraciones en la Glorieta de Morales se mantuvieron bajo relativo control, cobrando un tono más pícaro y lleno del clásico ingenio mexicano.
Al ritmo de “El Payaso de Rodeo”, cientos de personas bailaron en plena vía pública. Los incidentes más llamativos de la noche ocurrieron cuando un grupo de aficionados detuvo un camión urbano en medio de la glorieta para subir al techo a saltar y festejar. Asimismo, en el paso subterráneo de la zona, la adrenalina continuó de forma peculiar cuando varios jóvenes armaron carreras utilizando carritos de supermercado que tomaron prestados de la tienda contigua.
San Luis Potosí cerró así una jornada redonda: alegría colectiva, saldo mayormente blanco y la ilusión intacta de un país que sueña en grande de cara a la fase de eliminación directa.










