“O nos unimos o nos hundimos”: Alerta Galindo sobre un “ataque real” a la libertad de expresión

En el marco del Día de la Libertad de Expresión, el alcalde capitalino, Enrique Galindo Ceballos, emitió un enérgico mensaje de respaldo al gremio periodístico local durante un desayuno conmemorativo. El edil reconoció abiertamente que el estado atraviesa por un “episodio delicado” y denunció la existencia de un “ataque real” hacia el ejercicio periodístico, el cual ha sembrado temor y autocensura entre los comunicadores potosinos.
Fiel a su estilo directo, Galindo Ceballos reveló que, de manera reciente, múltiples periodistas se acercaron a él en privado para externar su preocupación por el clima de hostilidad. “Tan fuerte fue el ataque que en privado me decían todo, pero en público nada”, sentenció el munícipe, justificando la urgencia de convocar a este encuentro para romper el silencio y cerrar filas con la prensa.
Ante el panorama de vulnerabilidad que percibe en el sector de la comunicación y la creación de contenido, el presidente municipal hizo un llamado de supervivencia colectiva para defender las garantías informativas.
El alcalde enfatizó que la libertad de expresión no es un derecho exclusivo de los comunicadores, sino una garantía ciudadana que lo incluye a él mismo también lazó una advertencia contundente sobre el futuro inmediato del ejercicio periodístico: “El mensaje es para decirnos: o nos unimos o nos hundimos”. Para ilustrar la cohesión que requiere el gremio ante las agresiones externas, evocó la famosa consigna literaria: “Aquí cabe perfectamente el síndrome de los tres mosqueteros: todos para uno y uno para todos”.
Como parte de su mensaje, Enrique Galindo recordó su trayectoria pública como director de la Policía Ministerial y su añeja relación con los reporteros de la vieja guardia, contrastando la tolerancia a la crítica del pasado con la intolerancia actual.
El edil pidió un aplauso para los decanos y referentes de la nota roja y la crónica potosina como Miguel Guerrero, Córdoba, Ibarita, Ábalos, “El Condenadito” y Filiberto Juárez “El Cóndor”. Recordó con nostalgia cómo “El Cóndor” era uno de sus críticos más severos cuando él era jefe policial, y cómo esa fiscalización no impedía la convivencia sana fuera del horario laboral.
“Nos fustigaban bien bonito y salíamos y nos íbamos a echar una cerveza y no pasaba absolutamente nada. Tuvieron siempre la libertad”, remarcó, subrayando que la crítica periodística es natural y no debe ser motivo de persecución ni enconos institucionales.
Para concluir, el alcalde potosino confesó que varios periodistas le sugirieron un discurso formal y estructurado para este evento; sin embargo, prefirió improvisar desde la tribuna para hablar “con el corazón” y garantizar la autenticidad de su postura.
Galindo Ceballos cerró el homenaje asegurando que este complejo capítulo en la vida pública del estado apenas comienza, por lo que refrendó su compromiso absoluto para actuar en consecuencia: “Lo único que quiero es dejar aquí bien claro que estoy del lado de la libertad de expresión plenamente. Y si tengo que hacer algo, lo voy a hacer”, concluyó, agradeciendo a los asistentes que diariamente “se la juegan” en las calles para mantener informada a la ciudadanía.









