Morena SLP prepara delegación para renovar la dirigencia

El tablero político de Morena está a punto de reconfigurarse. Este domingo 3 de mayo, el partido llevará a cabo su VIII Congreso Nacional Extraordinario, el máximo órgano de decisión de la fuerza guinda, con el objetivo primordial de elegir a la nueva dirigencia nacional tras la salida de Luisa María Alcalde, quien se integra al gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Desde San Luis Potosí, la estructura ya está lista. Carlos Arreola Mallol, presidente del Consejo Estatal en la entidad, confirmó que una delegación de 70 consejeros potosinos (diez por cada distrito electoral, manteniendo la paridad de género) viajará para participar en esta votación histórica que definirá el rumbo del movimiento hacia las elecciones intermedias de 2027.
Aunque Arreola subrayó que “no hay nada escrito” y que la decisión recae en el voto de los congresistas, no ocultó que el nombre de Ariadna Montiel, actual secretaria del Bienestar, es el que genera mayor consenso y expectativa.
Se le reconoce como una operadora técnica con un conocimiento profundo del territorio nacional, incluyendo zonas clave como la Huasteca Potosina.Formada en las bases del obradorismo y compañera de lucha universitaria de la doctora Claudia Sheinbaum en el CEU, Montiel representa la continuidad del proyecto político actual.
A diferencia de un Consejo ordinario, el Congreso Nacional tiene facultades amplias que impactarán directamente en la estructura del partido como la sustitución de la Presidencia y de la Secretaría de Finanzas del Comité Ejecutivo Nacional. Tambien se pondrán a discusión modificaciones a los estatutos para dar orden y viabilidad al proceso interno. Finalmente se definirá la ruta política para enfrentar los próximos comicios y blindar al partido contra “grupos de interés” externos.
La participación de los 70 consejeros de San Luis Potosí busca garantizar que las decisiones nacionales tengan representación local. Carlos Arreola insistió en que el proceso será democrático y transparente, siguiendo la línea marcada por la presidencia de la República de no permitir injerencias externas en la vida interna del partido.










