Capital - 27/03/2026

El Callejón del Buche se viste de luto y tradición este Viernes de Dolores

Hoy, la calle Ignacio Altamirano —conocida por las y los potosinos como el “Callejón del Buche”— se transforma en un museo vivo de arte sacro. Al cumplirse 127 años de historia ininterrumpida, las familias del barrio cercano al Mercado República han abierto sus puertas para mostrar la majestuosidad de los altares dedicados a la Virgen de los Dolores.

Desde las primeras horas de este viernes, el aroma a manzanilla y el color morado han inundado el callejón, reafirmando por qué en el año 2022 esta tradición fue declarada Patrimonio Cultural Municipal.

Los altares del “Buche” no son solo adornos; son una narrativa visual del duelo de María. Los visitantes pueden observar elementos cargados de significado:

  • Tonos morados y negros: Representan el luto y la penitencia.
  • Naranjas con banderitas: Simbolizan la amargura de la pasión de Cristo.
  • Agua de sabores: Las tradicionales aguas de limón con chía, fresa o jamaica que se reparten a los visitantes representan las lágrimas derramadas por la Virgen.

El misticismo del lugar no solo reside en lo religioso. El nombre del callejón arrastra consigo la mítica leyenda de tres delincuentes a quienes, según la voz popular, se les “cortó el buche” en este sitio. Esta historia, junto a la del vecino Callejón de las Manitas, forma parte del folclor que los colonos comparten con orgullo mientras ofrecen un vaso de agua fresca a locales y turistas.

A pesar de la modernidad, el Callejón del Buche conserva sus fachadas antiguas y su adoquín, siendo un refugio donde la historia de la capital potosina se cuenta a través de los cuadros e imágenes ancestrales que pasan de generación en generación.