“La violencia no es del espíritu de Dios”: Arzobispo de SLP llama a la reconciliación tras peritajes en el Templo de la Compañía

Al término de la misa de desagravio en la Plaza de los Fundadores, el arzobispo de San Luis Potosí, Jorge Alberto Cavazos Arizpe, hizo un llamado a la paz y a la restauración del tejido social, enfatizando que, aunque el daño material es profundo, la Iglesia no busca revanchismo. “La violencia no es del espíritu de Dios ni debe ser nuestra respuesta. Pedimos perdón por la ofensa, pero también invitamos a la sociedad a restaurar la humildad y la hermandad”, expresó el prelado, subrayando que la institución hace suyos los dolores de las personas que sufren, pero rechaza los actos que atentan contra la paz.
Por su parte, el párroco Jorge Aurelio Ramírez brindó un balance detallado de los daños físicos detectados hasta el momento. Además del incendio en la puerta principal y el derribo de la histórica cruz de cantera, informó que se detectaron daños por impacto de mazos en las columnatas de la fachada (bases de la estructura) y Hubo rotura total de cristales en los ventanales laterale, además se registraron afectaciones térmicas en la cantera que ya estaba siendo restaurada.
Respecto a la recuperación del inmueble, el arzobispo confirmó que existe un diálogo fluido con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Debido a que el templo es un bien federal, se espera que los peritajes determinen si el seguro institucional cubrirá los costos de reparación. “Se tiene que hacer el diagnóstico, luego el proyecto de restauración pieza por pieza y finalmente la cotización; es un proceso que lleva tiempo”, explicó monseñor Cavazos.
Lamentablemente, estos actos vandálicos obligaron a detener los trabajos de restauración que la comunidad ya realizaba desde octubre. El padre Jorge Aurelio detalló que dichas labores —que incluían limpieza de cantera, reposición de piezas y pintura— se financiaban exclusivamente con donativos generosos de los fieles. Aunque la obra original se verá retrasada, el clero aseguró que no se detendrán en su esfuerzo por recuperar la joya arquitectónica de 1679.
Finalmente, el arzobispo reiteró que, a través de las instancias correspondientes de la nación, se darán los pasos legales necesarios, pero siempre con el objetivo de evitar la impunidad y fomentar una cultura de valores. “Invitamos a todos a ser promotores de paz; México y San Luis necesitan que caminemos de la mano hacia un progreso verdadero”, concluyó.









