PAN batea “Gran Alianza” de Sara Rocha

Lo que pretendía ser un llamado a la unidad opositora terminó en un rotundo rechazo. Tras la convocatoria de la presidenta estatal del PRI, Sara Rocha Medina, para conformar una “Gran Alianza” que incluya a Movimiento Ciudadano, el PVEM, Nueva Alianza y el PAN rumbo a las elecciones de 2027, la respuesta del blanquiazul no se hizo esperar. El diputado local panista Rubén Guajardo Barrera descartó tajantemente cualquier coalición con el tricolor, alineándose a la nueva política de “relanzamiento” de su partido a nivel nacional.
Durante una rueda de prensa ayer en la sede del PRI, Sara Rocha argumentó que la unidad es la única vía para generar un contrapeso democrático y evitar la fragmentación del voto. “La oposición no puede darse el lujo de enfrentarse entre sí; debemos competir juntos para generar un equilibrio frente al poder”, sostuvo la dirigente, retomando la línea nacional de Alejandro Moreno Cárdenas. No obstante, Rocha también aprovechó el espacio para proponer la regulación de la inteligencia artificial en procesos electorales y defender la paridad de género.
La propuesta fue recibida con frialdad por Acción Nacional. Rubén Guajardo fue contundente al calificar el llamado de Rocha como un “acto desesperado” y comparó la invitación con una forma de “chantaje”. “El PAN ha sido muy claro desde su relanzamiento: vamos a ir solos en el 2027. Vamos a apostar por nosotros mismos y nuestra única alianza será con la ciudadanía”, sentenció el legislador, secundando la postura del dirigente nacional Jorge Romero.
Este desencuentro marca una ruptura significativa en la coalición que anteriormente había unido a ambos partidos en San Luis Potosí. Mientras el PRI busca desesperadamente fortalecer un frente común para sobrevivir al avance de otras fuerzas políticas, el PAN parece decidido a recuperar su identidad propia, cerrando la puerta a acuerdos con el priismo y apostando por un crecimiento interno sin el lastre de las siglas tricolores. La carrera hacia 2027 inicia así con una oposición dividida y en proceso de redefinición.









