CAVA QUINTANILLA, SEIS AÑOS DE DERRIBAR MITOS SOBRE LA PRODUCCIÓN DE VINO EN SLP CAVA QUINTANILLA, SEIS AÑOS DE DERRIBAR MITOS SOBRE LA PRODUCCIÓN DE VINO EN SLP
“Una buena uva da un buen vino”, repite como una sentencia Carlos Quintanilla, dueño de la vinícola potosina Cava Quintanilla, que desde el año... CAVA QUINTANILLA, SEIS AÑOS DE DERRIBAR MITOS SOBRE LA PRODUCCIÓN DE VINO EN SLP

“Una buena uva da un buen vino”, repite como una sentencia Carlos Quintanilla, dueño de la vinícola potosina Cava Quintanilla, que desde el año 2015 deleita con tres líneas de vino a los aficionados y conocedores de esta cultura milenaria. Pero las buenas uvas no se dan en cualquier sitio, y cuando Carlos soñó con producir vino en San Luis Potosí esto no parecía posible, a seis años de la fundación, su empresa ha derrumbado todos los mitos sobre la fertilidad del Altiplano de nuestro estado.
Carlos Quintanilla, originario de Guerrero, llegó a San Luis Potosí en 1975, luego de abandonar sus estudios en arquitectura en la Ciudad de México, con la intención de sembrar jitomate y venderlo en la Central de Abastos.
“Pasar por hambre, marcó la diferencia en mi vida. Hace 45 años, cuando llegué a San Luis, renté un cuarto de 5×6 metros, de adobe, sin piso. Unas cajas tomateras y una tapa con colchonetas eran mi cama, así me pasé la primera temporada de siembra de jitomates, hasta el siguiente año pude rentar un cuarto con piso y dormir en catre”, relató.
Con el paso de los años y el “trabajo duro” Carlos Quintanilla tuvo la oportunidad de comprar algunas hectáreas en Moctezuma, donde ahora tiene su empresa vinícola; cuya idea surgió durante un viaje a hizo a Francia, donde fue invitado a conocer el funcionamiento de los invernaderos en 2011, con la intención de replicar la misma tecnología en sus sembradíos de jitomate y otras verduras:
“Al llegar al campo, pregunté qué se requería para sacar uva de calidad y fue la respuesta que me dieron, ‘mucha radiación, noches frías, poca lluvia y clima seco’ y de ahí me vino la idea: ¡dios mío, en el altiplano lo tenemos!”.
En San Luis Potosí no encontró el apoyo suficiente para desarrollar su idea, pues pocas personas creyeron en que el proyecto de producir vino potosino era una industria rentable, debido a que no existen precedentes para fabricar vino en el estado.
Quintanilla aseguró que nunca dudó de su idea: “es lo que a mí me dijeron que se necesitaba y aquí había todo eso, el clima manda y yo quería hacer vino”. En 2011, con cinco hectáreas de terreno y algunas plantas de uva traídas desde Francia, se comenzaron a introducir las primeras cepas de este fruto en el Altiplano; tres años después ya producían vino.
Con el tiempo se logró introducir 11 cepas que son las que actualmente siembran y el territorio vinícola creció hasta casi 100 hectáreas, con las que cubren la demanda sus clientes, que ven a los vinos de Cava Quintanilla como unos de los más importantes del país, con planes de introducirse al norte del continente.
Cava Quintanilla tiene la visión de convertirse en un espacio de recreación para las familias potosinas, como un destino turístico de ocasión a donde realizar un viaje corto para salir de la rutina y conocer el viñedo, por lo que la empresa ya trabaja en desarrollar un lago, construir una represa para hacer torneos de kayaks, ampliar la cava y crear un restaurante, además de una terraza que próximamente será inaugurada