PARQUE ACUÁTICO POTOSINO “SPLASH” SE ENCUENTRA ABANDONADO POR PANDEMIA PARQUE ACUÁTICO POTOSINO “SPLASH” SE ENCUENTRA ABANDONADO POR PANDEMIA
La pandemia del coronavirus silenció el famoso parque acuático de la capital potosina Tangamanga Splash, el balneario urbano del pueblo potosino que se encontraron... PARQUE ACUÁTICO POTOSINO “SPLASH” SE ENCUENTRA ABANDONADO POR PANDEMIA

La pandemia del coronavirus silenció el famoso parque acuático de la capital potosina Tangamanga Splash, el balneario urbano del pueblo potosino que se encontraron en la jungla de asfalto un sitio de diversión y alegría. El Covid-19 también nos lo robó.
“Es deprimente, yo venía aquí con mis hermanas y nuestros hijos”, recuerda la señora Magdalena Pérez sentada frente a la fuente del lugar y quien observa con mirada nostálgica el acceso del Tangamanga Splash que desde noviembre de 2020 tiene un letrero con la leyenda” Cerrado”.
El Parque Acuático Tangamanga Splash tiene una superficie de 10 hectáreas dentro del parque público Tangamanga ly cuenta con dos albercas techadas, área infantil, toboganes, tres chapoteaderos, alberca con olas, una cancha de futbol playero, enfermería, salvavidas, gimnasio y tres áreas de comida.
Hoy luce abandonado y frío. Sus albercas vacías y sucias.
Antes de la pandemia recibió los fines de semana la visita de 2,000 personas y era el balneario urbano del pueblo en la zona metropolitana de San Luis Potosí.
“Era un lugar mágico y tan importante para la ciudad, para las familias de colonias populares, era una válvula de escape, administraba la neurosis social”, afirma el doctor Armando Hernández Sourberville, secretario Académico del Colegio de San Luis (Colsan)
Los veranos en el Tangamanga Splash tenían su propia banda sonora con alaridos en los toboganes, carcajadas en los chapoteaderos y risas en la zona de los juegos infantiles, pero ya no más, ahora reina el silencio.
La pandemia del coronavirus nos robó hasta la sana diversión
En un año normal, unas 200 mil personas, en su mayoría niños y adolescentes. abarrotaban el parque para disfrutar de sus juegos y atracciones. Todos celebrando la vida.
La contingencia sanitaria aún no termina, máxime por la llegada de la tercera ola de contagios con variantes más infecciosas del Covid-19, pero el Tangamanga Splash aguarda, paciente y silencioso, volver a ser fuente de diversión en un San Luis Potosí agobiado por el coronavirus.